En Sudáfrica, el fútbol no es simplemente un deporte. Es una institución.
El campeonato de liga profesional, conocido con el nombre de Premier Soccer League (PSL), funciona como un organismo independiente. Su temporada coincide con las principales ligas europeas.
La selección nacional absoluta recibe el sobrenombre de Bafana Bafana, que en zulú significa 'los muchachos'. Los sudafricanos tienen una tendencia especial a poner apodos a sus selecciones nacionales; por ejemplo, el combinado nacional sub-23 de fútbol responde al nombre de Amaglug-glug.
El gobierno del fútbol en el país corresponde a la Asociación Sudafricana de Fútbol (SAFA). La SAFA entró a formar parte de la gran familia de la FIFA hace relativamente poco tiempo. El máximo organismo del fútbol mundial la expulsó en 1975 por sus prácticas deportivas segregacionistas. Su readmisión en 1992 fue celebrada con una emocionada ovación. Para que se produjera este regreso, fue imprescindible la unión en una única organización unificada de las cuatro asociaciones, desde siempre divididas, que regulaban el fútbol en las diferentes particiones de la población sudafricana.
La cultura futbolística del país ha surgido de la pasión con que los aficionados sudafricanos viven el deporte rey. Las makarapas y las vuvuzelas forman parte de la parafernalia habitual de todo hincha que se precie de tal.
La década de 1990 fue una buena época para el fútbol sudafricano. Entre sus triunfos más destacados se incluyen:
- la victoria de los Bafana Bafana en la Copa Africana de Naciones 1996.
- la clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Francia 1998, la primera participación de Sudáfrica en una fase final.
- la victoria del Orlando Pirates en la Copa Africana de Campeones de la CAF en 1995 y, un año después, en la Súper Copa Africana.
- la clasificación de la selección sudafricana para la fase final de la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002.


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