Sudáfrica se ha convertido en el primer país africano que permite los matrimonios entre homosexuales.
Así lo aprobó el Parlamento del país. La ministra de Interior, una de la principales defensoras de esta reforma ha asegurado "que nunca más debe haber discriminación por color, religión, o sexo".
La ley pasó por 230 votos a favor y 41 en contra, además de tres abstenciones.
El siguiente paso es que sea aprobada por el Consejo Nacional de las Provincias, algo que está considerado una formalidad, antes de que sea ratificada por el presidente. Sudáfrica se suma al carro de España, Canadá, Bélgica y Holanda donde ya se permiten estas uniones.