 El descubimiento de los yacimientos de oro y diamantes y la rivalidad entre británicos y Boers traería consecuencias funestas para los africanos y el surgimiento temporal de una figura legendaria Shaka Zulu. La migración forzada de la gente no caucásica hacia las zonas centrales de Sudáfrica, llamada localmente difaqane, se originó, en gran parte, como consecuencia de los efectos del surgimiento de un poderoso reinado Zulú a principios del siglo XIX. Las tribus Nguni en KwaZulú-Natal comenzaron a unirse para formar un estado centralizado y milistarista. Detrás de esta organización estaba Shaka Zulú, el hijo del jefe de un pequeño clan Zulú. A través de diferentes batallas Shaka Zulú fue gradualmente consolidando su poder y formando un poderoso ejército, el cual lanzó a una conquista implacable. Todos los que se le enfretaban eran esclavizados o ajusticiados. Lo mismo ocurría con los miembros de su propio ejército. La derrota en combate significaba la muerte. Esta marcha de Shaka Zulú sembró la destrucción y la muerte a través de toda Sudáfrica. En 1828 Shaka Zulú fue asesinados por sus dos hemanastros, Dingaan y Umthlanga. El primero se proclamó rey, pero relajó la disciplina del ejército y trató de establecer relaciones con los comerciantes británicos en la costa de Natal. Sin embargo, para aquel entonces, otros eventos se estaban desarrollando que terminaría con la independencia de los Zulús.
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