 A finales del siglo XVIII, el poder mercantil de Holanda comenzó a disminuir, mientras el de los británicos aumentaba. En esta situación los británicos optaron por tomar posesión del Cabo hasta entonces en posesión de los holandeses, para evitar que Francia lo invadiera. Posteriormente y por un breve tiempo, los holandeses volvieron a tomar posesión del Cabo hasta 1814 cuando finalmente pasó a manos británicas. Para aquella época la colonia contaba con 25.000 esclavos, 20.000 colonos blancos, 15.000 Khoisan y 1.000 esclavos liberados. El poder en Ciudad del Cabo lo poseían los colonos blancos y la discriminación racial estaba fuertemente arraigada. Fuera de Ciudad del Cabo, en el interior de Sudáfrica, existían diversas poblaciones de blancos y negros totalmente segregados y aislados. Al igual que los holandeses, los británicos tenían poco interés en esta región para colonizarla, siendo su única intención mantener posesión del puerto estratégicamente situado. Una de las primeras tareas fue la de resolver el conflicto entre los Boers y los Xhosa sobre territorios al este de la colonia. En 1820, unos 5.000 inmigrantes británicos ocuparon el área que separaban a los Boers de los Xhosa, con la idea de crear una zona franca ocupada por los británicos y así resolver la disputa. Esto no se logró, por lo que la mayoría de estos inmigrantes se retiraron y establecieron en las ciudades principalmente Grahamstown y Port Elizabeth. Si bien la disputa no fue resuelta, la llegada de estos británicos estableció la presencia de Gran Bretaña en la región, rompiendo la relativa hegemonía que reinaba en este lugar hasta entonces. Las costumbres e ideas de los Boers no habían sufrido cambios por muchos años, pero con la llegada de los británicos, la situación cambió radicalmente, al enfrentarse dos culturas y al haber dos grupos que hablaban diferente idioma. El resultado de ésto fue que los británicos paulatinamente fueron poblando las ciudades dominando la política, el comercio, las finanzas, la minería y la industria, mientras que los Boers, con muy inferior educación, fueron relegados a la agricultura y ganadería. Con la abolición de la esclavitud en 1833, la brecha entre los británicos y los Boers se extendió, por cuanto los Boers consideraban como un mandato divino la superioridad de los blancos y la existencia de la esclavitud. En 1841 los británicos, que a su vez también creían en la superioridad de la raza blanca, promulgaron la Ley de Dueños y Sirvientes que favorecía a los Boers, dado que perpetuaba el control de los blancos en la región. Mientras tanto la población británica comenzó a crecer considerablemente en Ciudad del Cabo y Transvaal con el descubrimiento de yacimientos de oro y diamantes.
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