 Varios esqueletos de barcos encallados dan testimonio de la violencia periódica de las olas donde se encuentran dos océanos. En días más calmos, la costa ofrece oportunidades excepcionales para la pesca: silencio y soledad y enormes cantidades y variedades de peces. Las azules aguas, profundas, del Atlántico brindan una cosecha fabulosa de mejillones, ostras y langostinos y en un radio de 50 kms de Saldanha Bay existe una de las zonas más excepcionales para la pesca con línea del mundo. También hay buenas oportunidades para los ornitólogos. Hay enormes cardúmenes de peces que habitan la costa oeste y que atraen a los cormoranes, gaviotas del Cabo, flamencos y pelícanos. Por toda la costa hay lugares de veraneo muy elegantes. Entre ellos, Hermanus, conocida como la "Riviera de Sudáfrica" exige una interrupción del viaje, aunque sea una visita corta para ver el paisaje y admirar las residencias palaciegas de la clase pudiente. Así mismo Struisbaai, Gansbaai y Pearl y Beach tiene un atractivo especial para aquellos que disfrutan de unas vacaciones sin horarios, en que la natación, la pesca y las caminatas son más importantes. Los artistas y los fotógrafos se inspiran con las chozas restauradas de los pescadores en la playa de St. Amisten. Con el telón de fondo de las montañas púrpuras, las rutas del vino son inmensamente populares durante todo el año. Las fincas productoras de vino más importantes y de fácil acceso desde Ciudad del Cabo están ubicadas en los distritos de Stellenbosch, Paarl y Franschhoek. Los viñedos ofrecen la oportunidad exquisita de catar y de comprar nobles vinos además de admirar las casas solariegas de las fincas, finamente amuebladas o de indagar en la historia de la región. Desde Paarl, en un paseo corto y muy placentero, se llega a Breede River Valley, un valle productor de vinos y frutas y donde los pueblitos, con la curiosa exquisitez de tiempos pasados y los senderos y caminitos de montaña, le brindan la oportunidad de explorar cada rincón y cada peñasco.
|