 En 1652 Jan van Riebeeck ancló en la bahía Táble Bay y asentó los cimientos de la ciudad más antigua de Sudáfrica. La primera tarea que se propuso, fue la de establecer una huerta de hortalizas para proveer alimentos frescos a los barcos mercantiles con rumbo al Oriente. Al poco tiempo, los cansados marineros de todo el mundo anclaban en el puerto para reponer víveres. No tardó mucho tiempo para que el pueblo fuera conocido como "La Taverna de los Mares" y hasta el día de hoy, la Ciudad del Cabo conserva su imagen de hospitalidad amable. Con el majestuoso telón de fondo de Table Mountain, la ciudad del Cabo es una las más hermosas del mundo. Una mezcla ecléctica de estilos refleja los dictados del gusto arquitectónico del pasado con las necesidades modernas del presente. Los edificios Victorianos y edwardianos han sido conservados meticulosamente, mientras que en toda la ciudad y sus alrededores, se encuentran ejemplos sobresalientes del estilo arquitectónico holandés del Cabo. Calles adoquinadas, mezquitas y casas de techos planos del Cuarto Malayo reflejan el carácter cosmopolita de la ciudad mientras que una zona del puerto recientemente renovada, el Victoria and Alfred Waterfront, evoca el pasado naviero del siglo 19, Hay varios museos con finas colecciones de antigüedades y artefactos históricos que permiten hechar un vistazo al estilo de vida en el Cabo en épocas anteriores.La selección para las compras son infinitas. Elegantes centros comerciales, tiendas, anticuarios y galerías por doquier. Las boutiques especializadas situadas en la calle Long y sus intersecciones con las angostas callejuelas, ofrecen una variedad de artículos difíciles de encontrar en otros lugares. Al fin del día, los amantes de la buena comida y las diversiones sofisticadas, se pueden deleitar hasta saciarse.
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