 Cuando los Boers emigraron del dominio británico desde el Cabo en 1836, cruzaron el rió Orange y viajaron hacia el norte donde descubrieron vastas planicies abiertas, escasamente pobladas. Aquí construyeron sus viviendas, araron la tierra, cultivaron y levantaron sus cosechas y atendieron a su ganado. Hasta hace relativamente poco, la economía del Free State era primordialmente agrícola. Todo eso cambió con el descubrimiento en 1940, de los fabulosos campos auríferos en el Free State del norte. Las minas producen más de un tercio del oro extraído en Sudáfrica. A medida que uno se acerca a los pueblos de Welkom, Odendaalrus, Viginia y Allanridge, el horizonte se ve punteado con los vaciaderos de las minas. La ciudad de Welkom fue transformada de un monte estéril en una atractiva ciudad industrial, en un período de menos de 20 años. La escénica reserva Willem Pretorius cerca del pueblo de Winburg, rodea el dique Allemanskraal y es hogar de una amplia variedad de animales, incluyendo a una manada de más de 600 gnú negros que se dice es la más grande del mundo. En esta reserva se han registrado más de 900 especies de aves. El paisaje es sorprendente. Flanqueado por las rocosas colinas del Dorinberg, comprende cañadones arbolados y praderas abiertas. El dique contiene varias especies de peces autóctonos. En el límite con el Transvaal, el río Vaal que es uno de los ríos más importantes de Sudáfrica, fluye por un valle muy fértil bordeado de sauces. El Vaal Dam y Loch Vaal, dos de los diques más grandes del río, atraen a los entusiastas de la pesca y los deportes acuáticos. En el verano, los veraneantes exhiben su bronceado al sol y descansan en las orillas del río. Cuando baja el sol, en los hoteles más confortables hacen su aparición los buenos vinos y la comida. Los pueblos más grandes ofrecen una selección de restaurantes, tiendas y teatros.
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