 La provincia más pequeña de Sudáfrica se extiende desde los límites sur de Mozambique y Swaziland hasta el Transkei. Por el este limita con el Océano Indico y por el oeste con las provincias del Transvaal, Orange Free State y con Lesotho. Natal incorpora el territorio conocido como Zululand, (KwaZulu) terrunio tradicional de la tribu Zulú. La variedad escénica abarca zonas agrestes indómitas, amplias playas de arena pura, vegetación subtropical; las zonas agrícolas, pueblos y sierras mediterráneas y las abruptas cúspides del Drakensberg. Los veraneantes pueden gozar del sol durante todo el año.Shaka (el rey Zulú) y sus guerreros, habitaron las colinas de Zululand cuando llegaron los primeros colonos Británicos en 1824. En 1837 llegaron unas pocas familias Boers. A partir de 1860 y hasta 1871 arribaron numerosos labradores Indú para trabajar en las plantaciones de azúcar. Desde aquel entonces han arribado inmigrantes de varios orígenes con sus culturas y tradiciones, enriqueciendo la provincia. Desde Durban, la ciudad más grande de Natal, se puede llegar en un corto viaje en automóvil, a los encantadores centros de recreo a orillas del mar, en una zona rica en oportunidades para practicar la pesca que, se dice, es una de las mejores del país. Otra de las atracciones para los turistas de todo el mundo, son las reservas de animales del Natal del norte, habitadas por una enorme variedad de animales y pájaros. Las montañas de fácil acceso, ejercen una atracción especial. Cada una de las estaciones del año manifiesta su belleza individual en el Drakensberg; en especial los colores cobrizos del otoño.Pacífica y pastoril hoy, el interior de Natal fue el telón de fondo de violentos conflictos entre Zulúes, Británicos y Boers. Hoy se pueden ver recuerdos y reliquias en fuertes, campos de batalla, cementerios de guerra y museos.
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