 La Gran Ruta del Norte, desde Pretoria, fue tallada originalmente por las ruedas crujientes de las carretas tiradas por bueyes. Hoy, cuando se sigue la ruta de los Voortrekkers, el camino es rápido, seguro y con todas las necesidades modernas del siglo 20. En ésta tierra de leyendas, ruinas y reliquias abundan los bosques milenarios y las cicadáceas, los ríos de aguas cristalinas poblados de truchas y las cataratas. Gran parte del territorio que aún no ha sido tocado por la marcha del tiempo, ofrece santuario a enormes bandadas de aves y rebaños de animales. Ofrece posibilidades ilimitadas para explorar lugares recónditos y gozar de la naturaleza. A mitad de camino entre Pretoria y la frontera con Zimbabwe, la atractiva ciudad de Pietersburg ("Capital del Norte"), sirve como base ideal para lanzarse a la exploración de la belleza de Magoebaskloof Pass y aún más lejos, de las montañas Soutpansberg densamente arboladas y cruzada por senderos en los bosques encantadores.El escénico paso de montaña Magoebaskloof, entre Haenertsburg y Tzaneen, serpentea por alegres bosques, plantaciones de té y huertos subtropicales. En la ladera sur del Soutpansberg, la pintoresca ciudad Louis Trichardt yace en una de las zonas más hermosas del país. El panorama es uno de los más espectaculares y se debe explorar con mucho tiempo. Más allá de las montañas, los gigantescos "baobab" y los árboles de mopane, decoran la escena. Aquellos turistas aficionados al golf, deben considerar la posibilidad de jugar una vuelta o dos en el club Hans Merensky, considerada como la mejor cancha de golf de Sudáfrica. Se dice que un hipopótamo ha tomado residencia en una de las trampas de agua! Ubicado sobre el límite del Parque Nacional Kruger, el pueblo es un lugar ideal para iniciar excursiones de observación de animales.
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