En habitats que comprenden dunas desérticas sabana y frondosos bosques subtropicales, las reservas de animales de Sudáfrica están pobladas por una variedad de animales sin igual.
Elefantes, leones, leopardos, rinocerontes y búfalos son los que probablemente despiertan mayor interés y conforman el grupo conocido como los "big five" (los cinco grandes). Algunos visitantes disfrutan con igual intensidad del encuentro con un kudu, un cómico warthog (jabalí verrugoso) o una musaraña pigmea.
En verano, la profusa vegetación provee camuflaje a la mayoría de los animales, pero en invierno (Mayo a Agosto). el pasto corto permite verlos con mayor facilidad. Esta es la época ideal para visitar las reservas. Al amanecer y al atardecer gran cantidad de animales están en actividad y aun en un día tranquilo, se puede observar a una variedad y cantidad de especies durante esas horas.
Algunas reaccionan con nerviosismo ante la presencia humana mientras que otras posan complacientes ante las cámaras. En muchos parques se organizan safaris a pié, la forma más conveniente de tomar contacto con la naturaleza.
Algunas de las reservas ofrecen vehículos de tracción en las cuatro ruedas y experimentados guardaparques con profundo conocimiento de los innumerables habitantes del monte, siempre dispuestos a compartir anécdotas con el visitante.
Los parques nacionales y provinciales proporcionan una amplia gama de alojamiento, desde el más básico hasta el más alto nivel. La lujosas reservas privadas, especialmente aquellas del Transvaal oriental y norte de Natal, realizan sus excursiones diarias por lugares recónditos, y nocturnas con la ayuda de reflectores.
Cualquiera sea su preferencia, un ambiente rústico o un safari sofisticado, una experiencia incomparable lo espera en la selva sudafricana.