 Desde la llegada de Jan van Riebeeck, Sudáfrica atrajo a colonizadores de todos los rincones del mundo. Hoy, la diversidad cultural es uno de los componentes más dinámicos del país. Camine por una calle de cualquier ciudad y seguramente encontrará ejecutivos, damas de sociedad vestidas a la ultima moda, mujeres Islámicas con decorosos mantos, Zulúes ataviados con frazadas y cuentas y estudiantes de toda clase con sus desteñidos "jeans" dé rigor. Las campanas de las catedrales y él rugir del tráfico compiten en atraer su atención y a la sombra de edificios altos y modernos, se encuentran bloques de departamentos, sinagogas y chalet victorianos. Graciosos edificios de estilo holandés del Cabo recuerdan el encanto de épocas pasadas y el origen de los primeros colonizadores. En el interior, en rincones recónditos de la campiña, la gente tribal habita chozas al estilo tradicional, trabajando el suelo y cuidando el ganado, siempre concientes del espíritu de sus antepasados. El repertorio musical de Sudáfrica incluye lo tradicional y lo moderno: los sonoros ritmos de tambor africano antiguos ritmos Hindú, canciones del folklore clásicos europeos y por supuesto el electrónico rock and roll. La rica mezcla multicultural del país, se refleja en el menú de los restaurantes. Platos tradicionales dé los Malayos del Cabo, la herencia de la cocina tradicional Hindú con sus platos picantes, comidas italianas y pizzerías, además de los restaurantes clásicos: franceses, portugueses, griegos, alemanes, chinos y japoneses. Aquellos visitantes que deseen indagar más profundamente en el fascinante mosaico cultural, solo tienen que encender el televisor. La red de televisión Sudafricana transmite programas diarios en Inglés, Afrikaans y cinco idiomas africanos. Los domingos por la mañana un programa del canal Hindú es presentado en los idiomas Inglés, Tamil, Hindú y Gujerati.
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